- ADULTOS Y ANCIANOS -

LA ESTIMULACIÓN NEUROCOGNITIVA ABOCADA ESPECÍFICAMENTE A LA POBLACIÓN DE ADULTOS JÓVENES Y ADULTOS MAYORES CUENTA CON PROGRAMAS INFORMATIZADOS DE ÚLTIMA GENERACIÓN, PROVENIENTES DE ESTADOS UNIDOS.

ADULTOS Y ANCIANOS
La persona adulta mayor sufre de un envejecimiento cognitivo que requiere de la estimulación de las funciones cognitivas para prevenir el deterioro de éstas funciones. Cuando se habla de deterioro, se infiere a la pérdida de memoria, a la dificultad para sostener la atención y a la presencia de déficits cognitivos que interfieran en la realización de actividades simples y complejas, lo que implicaría un obstáculo en el desenvolvimiento de las actividades diarias y por consiguiente una merma en la calidad de vida de la persona.

Sin duda, el deterioro cognitivo es un tema de gran importancia, que genera progresivamente una serie de limitaciones en cuanto a la autonomía y calidad de vida de los ancianos afectados.

Las quejas de memoria se han hecho “populares” en la población adulta, aunque a veces son, en primer lugar, problemas de atención o de otros factores como la percepción o la comprensión.

Se admite la existencia de múltiples hipótesis que explican el deterioro de la memoria de los mayores:
• Variables orgánicas como la disminución en las conexiones dendríticas o el descenso de algunos neurotransmisores.
• Sociales como el aislamiento social o estereotipos.
• Psicológicas como la personalidad o motivación.
• Sociodemográficas y sanitarias como la educación o la calidad de vida.

Además, una entidad que cobra cada vez más importancia es la pérdida de memoria asociada con la edad. Esta alteración que no es debida a ningún trastorno mental orgánico ni psicológico, es objeto hoy de numerosas investigaciones.
 


Las personas mayores tienen un riesgo elevado de padecer alguna enfermedad que repercuta en el estado de su cognición, y este riesgo aumenta cuando las condiciones ambientales son poco estimulantes. De ahí, la importancia de tomar la Neuropsicología Cognitiva como un proceso de mejoramiento en la calidad de vida de las personas, desarrollando y rehabilitando las áreas deficitarias: atención, memoria, comprensión, orientación temporal y espacial. Es necesario realizar intervenciones que aseguren una adecuada adaptación del adulto mayor a los cambios ambientales, suministrándole mecanismos para que adquieran estrategias compensatorias y le ayuden a mantener su competencia social.

Las funciones cognitivas son todas las actividades mentales que realiza el ser humano al relacionarse con el ambiente que le rodea. Desde esta perspectiva, representan el eje de la adaptación personal del individuo y de todo el proceso social debido a la capacidad que tiene el ser humano de desarrollar estrategias, planificar el futuro y evaluar sus consecuencias. Con la estimulación neurocognitiva se busca mantener y preservar las habilidades cognitivas conservadas; recuperar las funciones que se hallen deficitarias; proporcionar una diversidad de estímulos que desarrollen el razonamiento, la lógica y elaboración de estrategias, la actividad motriz fina y la orientación espacio-temporal; y mejorar las relaciones interpersonales del sujeto, puesto que una rica estimulación cognitiva proporciona a la persona herramientas para su autovalimiento diario y, por ende, para mantener vitalizadas a su comunicación y relaciones interpersonales.

Actualmente está comprobado que la memoria puede mejorar mediante el entrenamiento sistemático. Esto se debe a cuatro factores:
• La reserva cerebral, que es la parte del cerebro que habitualmente no está en función.
• La plasticidad neuronal, que es la posibilidad de modificación que poseen las neuronas y células del sistema nervioso.
• La neurogénesis, es decir la formación de neuronas nuevas.
• La capacidad de aprendizaje, debido a los factores anteriores.

Esta mejoría importante sucede no solo en el caso de personas mayores sino también en personas con alteraciones cerebrales
. También está demostrada la permanencia en el tiempo del efecto beneficioso del entrenamiento.
 

Los programas de estimulación de funciones cognitivas están compuestos por ejercicios de alta tasa de respuesta, con niveles de tiempo de utilización y distintos grados de complejidad creciente. De acuerdo a los déficits que aquejen al adulto, se diseña el programa informatizado adecuado para cada paciente que permitirá, a través de la práctica continua y sostenida, lograr la reorganización funcional de las habilidades cognitivas optimizando su funcionamiento y posterior consolidación.
 

 

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Susana De León - Neuropsicología cognitiva
ADULTOS Y ANCIANOS

LA ESTIMULACIÓN NEUROCOGNITIVA ABOCADA ESPECÍFICAMENTE A LA POBLACIÓN DE ADULTOS JÓVENES Y ADULTOS MAYORES CUENTA CON PROGRAMAS INFORMATIZADOS DE ÚLTIMA GENERACIÓN, PROVENIENTES DE ESTADOS UNIDOS.
ADULTOS Y ANCIANOS
La persona adulta mayor sufre de un envejecimiento cognitivo que requiere de la estimulación de las funciones cognitivas para prevenir el deterioro de éstas funciones. Cuando se habla de deterioro, se infiere a la pérdida de memoria, a la dificultad para sostener la atención y a la presencia de déficits cognitivos que interfieran en la realización de actividades simples y complejas, lo que implicaría un obstáculo en el desenvolvimiento de las actividades diarias y por consiguiente una merma en la calidad de vida de la persona.

Sin duda, el deterioro cognitivo es un tema de gran importancia, que genera progresivamente una serie de limitaciones en cuanto a la autonomía y calidad de vida de los ancianos afectados.

Las quejas de memoria se han hecho “populares” en la población adulta, aunque a veces son, en primer lugar, problemas de atención o de otros factores como la percepción o la comprensión.

Se admite la existencia de múltiples hipótesis que explican el deterioro de la memoria de los mayores:
• Variables orgánicas como la disminución en las conexiones dendríticas o el descenso de algunos neurotransmisores.
• Sociales como el aislamiento social o estereotipos.
• Psicológicas como la personalidad o motivación.
• Sociodemográficas y sanitarias como la educación o la calidad de vida.

Además, una entidad que cobra cada vez más importancia es la pérdida de memoria asociada con la edad. Esta alteración que no es debida a ningún trastorno mental orgánico ni psicológico, es objeto hoy de numerosas investigaciones.
 


Las personas mayores tienen un riesgo elevado de padecer alguna enfermedad que repercuta en el estado de su cognición, y este riesgo aumenta cuando las condiciones ambientales son poco estimulantes. De ahí, la importancia de tomar la Neuropsicología Cognitiva como un proceso de mejoramiento en la calidad de vida de las personas, desarrollando y rehabilitando las áreas deficitarias: atención, memoria, comprensión, orientación temporal y espacial. Es necesario realizar intervenciones que aseguren una adecuada adaptación del adulto mayor a los cambios ambientales, suministrándole mecanismos para que adquieran estrategias compensatorias y le ayuden a mantener su competencia social.

Las funciones cognitivas son todas las actividades mentales que realiza el ser humano al relacionarse con el ambiente que le rodea. Desde esta perspectiva, representan el eje de la adaptación personal del individuo y de todo el proceso social debido a la capacidad que tiene el ser humano de desarrollar estrategias, planificar el futuro y evaluar sus consecuencias. Con la estimulación neurocognitiva se busca mantener y preservar las habilidades cognitivas conservadas; recuperar las funciones que se hallen deficitarias; proporcionar una diversidad de estímulos que desarrollen el razonamiento, la lógica y elaboración de estrategias, la actividad motriz fina y la orientación espacio-temporal; y mejorar las relaciones interpersonales del sujeto, puesto que una rica estimulación cognitiva proporciona a la persona herramientas para su autovalimiento diario y, por ende, para mantener vitalizadas a su comunicación y relaciones interpersonales.

Actualmente está comprobado que la memoria puede mejorar mediante el entrenamiento sistemático. Esto se debe a cuatro factores:
• La reserva cerebral, que es la parte del cerebro que habitualmente no está en función.
• La plasticidad neuronal, que es la posibilidad de modificación que poseen las neuronas y células del sistema nervioso.
• La neurogénesis, es decir la formación de neuronas nuevas.
• La capacidad de aprendizaje, debido a los factores anteriores.

Esta mejoría importante sucede no solo en el caso de personas mayores sino también en personas con alteraciones cerebrales
. También está demostrada la permanencia en el tiempo del efecto beneficioso del entrenamiento.
 

Los programas de estimulación de funciones cognitivas están compuestos por ejercicios de alta tasa de respuesta, con niveles de tiempo de utilización y distintos grados de complejidad creciente. De acuerdo a los déficits que aquejen al adulto, se diseña el programa informatizado adecuado para cada paciente que permitirá, a través de la práctica continua y sostenida, lograr la reorganización funcional de las habilidades cognitivas optimizando su funcionamiento y posterior consolidación.